5 Lecciones sobre negocios y sobre la vida que no te enseñan en la escuela

La educación tradicional ha quedado un tanto rezagada ante los nuevos retos que enfrentamos hoy en día. Quizás el mínimo común múltiplo no sea el conocimiento más necesario a la hora de sobrellevar los obstáculos de la vida o de los negocios. 

Educarte sobre inteligencia emocional, relaciones interpersonales, finanzas y muchas otras cosas queda ahora en tus manos y como parte de tu responsabilidad contigo mismo. Ese crecimiento personal se enfoca en desaprender mucho de lo que consciente o inconscientemente nos inculcaron tanto en casa como en el sistema educativo. 

A su vez toca sumar conocimientos que sean útiles y se adapten a una realidad mucho más globalizada, conectada y retadora. La mayoría de esos conocimientos no son técnicos sino nuevas actitudes para afrontar las situaciones naturales de la vida. 

Recuerda que de nada vale ir en contra de las circunstancias difíciles porque es la naturaleza de la vida misma. Por el contrario, saber aprovechar los obstáculos como oportunidades de cambio y aprendizaje es la guinda del pastel que diferencia en gran medida resultados ordinarios de resultados extraordinarios.

Los resultados no son lineales

La educación tradicional nos invita a educarnos lo suficiente, obtener buenas calificaciones para poder optar por empleos “seguros” y bien remunerados. Nos acostumbran a esta relación acción-resultado de forma lineal. Es decir, al realizar un esfuerzo mas o menos esperado obtendrás un resultado que puedes anticipar con bastante facilidad. 

Sin embargo, en la vida real, puedes trabajar increíblemente duro y no ver exactamente los resultados que esperas. Las variables que influyen en nuestros resultados son tantas, muchas de ellas impredecibles, que lo único que podemos predecir con exactitud es que nunca obtendremos EXACTAMENTE el resultado que se espera. 

Este aprendizaje del proceso-resultado lineal que nos empiezan a inculcar desde la escuela nos predispone a la frustración en los negocios y en la vida en general cuando al hacer lo que “deberíamos” no obtenemos los resultados que proyectamos. Sobre todo al notar que el campo de variables que intervienen es mucho más amplio de lo que podemos imaginar o siquiera prever.

Es por esto que quienes buscan y caen en las fórmulas mágicas para el éxito se ven, en la mayoría de los casos, fuertemente frustrados, no solo al no obtener los resultados prometidos sino también al invertir tiempo y dinero en algo que le funciona a otros pero no a ellos. Empiezas a dudar de tus capacidades individuales en vez de analizar si esa receta maestra es realmente lo que promete. 

Concentrate en lo que esta bajo tu control y no sobre aquello que no puedes controlar

Finalmente es importante desaprender para aprender algo nuevo: los esfuerzos no siempre nos llevan a los resultados esperados porque no todo está bajo nuestro control. Y eso está bien.

En ocasiones los resultados superarán nuestras expectativas y en otras no se darán tan fácilmente. El ser humano suele tener una mala capacidad para hacer previsiones y suele sobreestimar sus propias capacidades. Así que la flexibilidad y la capacidad de adaptación es fundamental para no caer en la desesperación sino en el aprendizaje continuo.

Gestionar a las personas es tan importante como gestionar tu trabajo

Como escribía al inicio, gran parte de nuestra formación se centra en ser excelentes en las materias, pero poco se nos enseña sobre los elementos externos, entre ellos el trabajo en equipo y su gestión

No importa si eres empleado o empresario, siempre estarás en contacto con otras personas, y estas son necesarias de una u otra forma para poder conseguir resultados. Pero mientras más aspires conseguir en la vida más importante se vuelve la influencia de otras personas en ella. 

De esta forma, la gestión de personas se vuelve incluso más importante que tu propia cartera de trabajo. Las relaciones interpersonales y la gestión de personas influyentes maximizan la creación de valor entre todas las partes. 

Cuando deseas crecer profesional y personalmente tienes que prestar atención a los 360°: gestión de equipo de trabajo, gestión de personal, gestión de relaciones interpersonales, gestión de relaciones profesionales, socios y por supuesto familiar. Mientras mejor sinergia obtengas entre las personas con las que conectas mas exponenciales serán tus resultados. 

No le gustarás a todo el mundo y eso está bien

Manejar el rechazo es, probablemente, una de las capacidades más importantes que necesitarás desarrollar a lo largo de tu vida. No solo a nivel personal sino muy constantemente a nivel profesional y de negocios. 

El rechazo es normal y es constante. Pero no es personal.

El ego nos juega en contra cada vez que nos sentimos rechazados. Si bien el rechazo puede motivarnos a buscar puntos de mejora no debe ser un punto de comparación para realizar cambios en nuestra esencia. Muchas veces el motivo de rechazo no tiene nada que ver con nosotros.

Lee sobre estas historias de éxito que enfrentaron elhttps://abcemprende.com/2021/10/06/6-historias-de-fracaso-detras-del-exito/ rechazo

No importa quien seas, que hagas o como trates a las personas, es normal no congeniar con todo el mundo. Tus actitudes con los demás habla de ti, pero sus actitudes contigo habla de ellos. 

Te coloco este ejemplo que siempre me viene a la mente para aceptar un evento de rechazo: Puede que tu seas una manzana, la mejor manzana que pueda existir; un color rojo vibrante, un sabor dulce y refrescante. Pero aunque tu seas una increíble manzana, si alguien está buscando peras no hay nada que hacer. Tu no eres una pera y no debes convertirte en una. 

La otra cara del fracaso: el ensayo y error

Otra de las cosas que debemos desaprender y re-aprender es la relación que tenemos con el “fracaso” … si, entre comillas. 

Los errores o las faltas son duramente criticadas a lo largo de nuestra vida. Una mala nota o ser reprendidos es parte de las consecuencias que acarrea cometer errores. Sin embargo, una vez que enfrentamos el mundo real entendemos que cada cosa que sucede de forma distinta a la planeada es un aprendizaje: ¿Qué no vi antes, que ahora ya se y puedo aplicar?

Es de suma importancia replantearnos la relación que tenemos con el fracaso porque vamos a vivir infinitamente cometiendo errores, a menos si pretendes hacer cosas buenas con tu vida. La uniquita persona que no comete errores es aquella que no intenta nada.

Sin embargo el ensayo y error ha sido justamente la base para crear las teorías e información que hoy tenemos. No al revés. Toda la información que hoy tenemos se basa en la práctica aplicada y para esto se tuvo que fallar para continuar sobre una base de aprendizaje.

Debes decir que no y eso también está bien

Ya sabes que no le caerás bien a todos, pero tampoco todos deben caerte bien a ti. 

Rechazar propuestas, situaciones o personas puede llegar a ser muy complicado. Evitamos herir los sentimientos de los demás incluso aunque ese accionar no nos convenga. 

En ocasiones desplazamos actividades importantes para cumplir con actividades de terceros. Esto para impresionar, para no desilusionar o porque, simplemente, pensamos que podemos con todo; muchas veces, nos cuesta decir que “no” a alguien o a algo.

Lee sobre las habilidades blandas que todo emprendedor debería desarrollar

La consecuencia es que terminamos saturados con infinitas responsabilidades, tareas imposibles que disminuyen considerablemente nuestra productividad y al final, solo conseguimos frustrarnos y aumentar nuestro nivel de estrés. Aprender a decir que “no” no solo es necesario, sino que también resulta sano.

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