Aciertos y Desaciertos – Emprendiendo en Bolivia Parte II

Aciertos y errores, todos los cometemos.

La semana pasada te conté sobre DreamBox, el Café Bar Boutique que emprendí junto a mi socio, Fabio, y cómo aquella idea floreció luego de que otras no viesen la luz.

Pero aquel post, aquella historia, es solo el comienzo.

Hoy te contaré del proceso, 3 meses intensos y en el proceso te revelaré los que considero mis aciertos y equivocaciones, con la esperanza de que todo esto te ayude en tu viaje como emprendedor.

Esa es mi letra…

Las ideas no son nada sin acción

Luego de nuestros “fracasos” con la barra móvil y con ser un lugar para ferias semanales, aprovechamos las ferias de diciembre y contactamos con cientos de proveedores, 288 para ser exactos.

Llamadas tras llamadas le ofrecíamos algo diferente:

La posibilidad de exponer sus productos durante 3 meses sin pagar comisión por venta ni alquiler, solo un paquete publicitario para que otras personas conocieran sus productos al mismo tiempo que podrían retirarlos por DreamBox.

Por supuesto no fue fácil.

288 llamadas con muchos no y muchos “vistos”, pero luego de varias reuniones conseguimos casi 70 emprendedores que creyeron en el proyecto y que estaban dispuestos a participar en él.

Fue un gran acierto contactar uno a uno, llamarlos, invitarlos, vernos las caras, generar confianza, conversar y hasta hacer una amistad.

La ubicación manda

El punto donde pudimos instalarnos no es el más transitado, por suerte, tampoco el menos. Sin embargo, aquella debilidad la estamos venciendo con una idea: dirigir la publicidad a las personas que viven alrededor o aquellos que sabemos que están dispuestos a desplazarse

Aquello podría funcionar.

Y aunque aún está a prueba, DreamBox abrió sus puertas el 12 de febrero con la participación de 150 personas. Y hasta ahora, todos los días hay movimiento. A veces más, otras menos, pero siempre hay clientes.

Fue un acierto crear paquetes publicitarios. Si bien no ganaríamos nada directamente por la venta o exposición de los productos, tenemos 3 meses de publicidad para  darnos a conocer.

El error, el proyecto lo llevamos solo 2, es parte de empezar con bajo presupuesto, y hemos subestimado algunas cosas, lo que hace que debamos esforzarnos en exceso. 

Seguiremos hasta que el cuerpo aguante.

Los puntos claros

Como les adelanté, el negocio se estableció en la casa de un familiar, aquello tiene sus pros y sus contras. No pagas alquiler, pero estás sujeto a las reglas del otro.

Aquello generó algunos roces que entorpecieron el proceso, cambiaron el presupuesto y encarecieron algunas cosas. 

El error: no conversar de manera clara. Siempre deja los puntos sobre las íes.

Un Plan Flexible

DreamBox se inauguraría el 15 de enero 2022, pero las cosas no salieron como lo esperábamos. Subestimamos el trabajo que requería habilitar un espacio para casi 70 marcas con un café-bar cuando no tienes el capital suficiente para contratar.

Así que lo atrasamos un mes. 

Pero eso no nos desmotivó. Seguimos y seguimos. Nos comprometimos. 

También oficializamos la inauguración con anticipación para no permitirnos cambia la fecha una vez más, aquello nos obligamos a tener todo listo

¿Perfecto? No. Pero está hecho.

DreamBox antes
DreamBox Ahora

Aunque quedan detalles, como pinturas incompletas, o que iniciamos sin tener un bote de basura, lo hicimos y tuvimos un buen inicio. 

¿El final? Aún está por escribirse.

El acierto: mantenernos motivados. Cuando uno caía el otro apoyaba. Ser flexible a lo que la vida te pone al frente y recordar que hay cosas fuera de nuestro control

El error: ser poco realistas . La inexperiencia de remodelar y abrir un negocio de este índole nos jugó en contra.

Maneja el estrés

El estrés que implica emprender está presente en todo momento. Una bomba de adrenalina que no todos saben manejar.

Hay quienes responden mal, los que se paralizan y los que buscan soluciones. 

Aprende a estar en el último grupo.

Miles de obstáculos aparecerán en tu camino, sumado a tus propios errores e incluso a los de quienes te ayudan.

Pero no busques “culpables”. Busca soluciones. 

Enfoca tu energía en resolver, y planifica para tener el mínimo de incendios.

Acierto: No es mi primer emprendimiento. Aquellas experiencias me habían ayudado a manejar varios de los problemas.

Sugerencia: si es la primera vez, busca alguien que lo hizo con éxito. No aceptes sugerencias de quien no ha conseguido absolutamente nada.

Check List

Como te adelanté, el día de la inauguración no estaba todo listo.

Sin botes de basura, sin orden en la caja, sin la vajilla necesaria a la mano. 

Aquel espacio nos jugó en contra, sí, pero también la falta de planificación.

Error: no tener el checklist desde el primer momento donde hubiésemos descrito en detalle cada paso .

Sugerencia: haz un ejercicio de imaginación. Sea lo que sea que quieres emprender, imagina que ya lo tienes. Hazlo con los ojos cerrados, inhala y exhala y poco a poco ponle color, sonido y hasta olor a tu imagen mental. Lo más realista posible para que tu cerebro interprete aquello como algo que ya suedió.

Observa. Mira alrededor ¿Qué hay? ¿Qué necesitas?

Haz listas. 

Lo visible. Todo lo que hubo en esa imagen

Lo invisible. Todo lo que se necesita para que lo visible suceda.

Haz esto en un momento de calma.

Las oportunidades

La suerte no es de unos pocos. Todos tenemos algún momento de suerte. Algunos más, otros menos, pero están allí. 

El problema es identificarlas y aprovecharlas, más cuando el miedo busca pretextos para que no te lances.

Millones buscan miles de razones para no emprender, hasta buscan “pistas divinas” para reforzar su creencia de que no funcionará.

Acierto: cada oportunidad, cada ayuda, cada persona, cada momento que pude, lo aproveché. Y aunque muchos de estos no funcionaron, los pocos que sí me llevaron a que fuese posible que DreamBox hoy sea una realidad.

El Presupuesto

Uno de los mayores inconvenientes fue el dinero.

Aunque la locación fue aportada por un familiar, había que habilitar el espacio. Nuestra falta de conocimiento hizo que el presupuesto no se ajustara a la realidad.

De aquello nos dimos cuenta mientras el proyecto avanzaba, por lo que tuvimos que sacrificar algunas cosas.

El error: armar un presupuesto desde la comodidad de nuestra casa. Debes ir a la arena, hablar con proveedores, llamar, moverte, solo así conseguirás precios reales.

Puedes pasar por nuestro post: Introducción a las Finanzas en el Emprendimiento: lo que necesitas saber para la toma de decisiones.

Hazlo tú

Este proyecto no habría sido posible si todo hubiese sido comprado.

Restauramos muebles antiguos, con ayuda de un curso online. Muebles que hoy son parte de la exposición.

Nivelamos un pequeño jardín e instalamos el césped. Decenas de tornillos y martillo en mano, aunque todos decían que no iba a funcionar.

Pintamos. A veces con ayuda, otras, nosotros mismos.

Un poco de pintura, masilla y mucho trabajo dio vida a algunos de los muebles que hoy están expuestos en la boutique.
El pequeño jardín da espacio para dos mesas y hace que el ambiente sea tanto acogedor como un lugar verde para los amantes del café.

Salimos cientos de veces porque olvidamos algo. Comprar un tornillo, el barniz, una brocha o hasta una cinta adhesiva. Aquello nos quitó tiempo, sí, pero minimizó los costos.

Acierto: Hacer un curso de restauración de muebles nos permitió tener un lugar de exposición para la boutique. El conocimiento es lo que nos permite avanzar con rapidez.

Y si necesitas una mano para aprender, puedes ver los cursos disponibles en ABC Emprende, cursos cortos y muy prácticos para emprender tu propio negocio.

Las manos amigas

Este proyecto no hubiese sido posible si no fuese por todas las personas que nos ayudaron.

Mi hermano y su esposa, la familia de Fabio, amigos y hasta el albañil que nos dio mucho más de lo que esperabamos.

Todos entendieron la naturaleza del proyecto y dieron una mano. 

Pintar, ordenar, buscar algo que necesitábamos, inventariar, etc.

Acierto: pedir ayuda. Levantar la mano. Si lo necesitas pídelo, lo peor que puede pasar es que te digan que no y quedes como ya te encontrabas.

Un socio

Tener o no un socio es una decisión personal, sin embargo, y aunque te podría aligerar el trabajo, también podría hacerlo mucho más pesado.

Al momento de elegir un socio hay un poco de suerte, pero también de tomarnos el trabajo de conocer a la persona con la que vamos a emprender.

  • ¿Tiene la misma visión?
  • ¿Se complementan?
  • ¿Aporta algo diferente?
  • ¿Sabe manejar los conflictos?

Existirán momentos de tensión, por lo que elegir un buen socio es fundamental. 

Alguien que te ayude, que te motive y que aporte en aquello donde tú no eres tan bueno, y viceversa.

Acierto: elegí un socio excepcional. Una persona que comparte la misma visión y los mismos valores, pero que tiene conocimientos, habilidades y experiencias muy diferentes que nutren al proyecto.

De esta manera logramos sinergizar para llevar a DreamBox hasta las nubes.

La historia continúa

Dudo que haya un tercer post, al menos por ahora.

DreamBox recién empieza. 

Vendrán nuevos aciertos y errores, pero hay que dejar que el tiempo haga lo suyo.

Por ahora solo me queda decirte:

Si te esfuerzas, perseveras, aprovechas las oportunidades y te rodeas de buenas personas, lo vas a lograr.

Post de ideas para Emprender:

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