5 tipos de Procrastinadores y su cura ¿Con cuál te identificas?

Todos hemos dejado para mañana eso que podemos hacer hoy, 

El cerebro humano puede ser flojo por naturaleza y en ocasiones quedarnos a esperar un golpe de motivación puede dejarnos estancados por días. Es por esto que la disciplina y no la fuerza de voluntad, juega un papel fundamental en la consecución de nuestros objetivos.

La procrastinación es el hábito de retrasar nuestras actividades de forma improductiva. El no actuar y dejar todo para luego termina generando mucho estrés y frustración.

Cuando no hacemos aquello que debemos hacer nos trae diversas consecuencias: frustración por no avanzar en nuestras metas, acumulación de trabajo, estrés, improductividad, problemas laborales y familiares, y pare usted de contar. 

lee sobre guía rápida para armar un Plan de Acción que te ayude a alcanzar tus objetivos

Sin embargo, hay distintos rasgos que nos hacen dejar todo para después, y según sea nuestro caso podemos aplicar técnicas que nos ayuden con nuestro caso en particular. Es por esto que identificar que tipo de procrastinador eres es el primer paso para tomar acción y salir del círculo vicioso. 

Antes de empezar debes saber que podemos aplicar más de un tipo de procrastinación, así que atento al análisis que hagas de ti mismo.

El perfeccionista

Querer que las cosas se hagan de la mejor manera posible no parece ser un obstáculo en lo absoluto. Sin embargo cuando tu empeño por que todo sea perfecto te impide continuar es momento de tomar acción. 

Los perfeccionistas en el fondo tienen miedo de que las cosas no sean exactamente como ellos creen que deben ser, y que de lo contrario será un fracaso. Se estresan porque para poder empezar un objetivo cada detalle debe estar en su mejor punto. 

También suelen quedarse estancados en medio del proceso por no conseguir la perfección dentro de cada tarea, y terminan estancados y frustrados. En definitiva estas personas son tan exhaustivas en cada fase de un proyecto que acaban por consumir el tiempo de trabajo del que disponen. 

Si te identificas con esta personalidad es importante que seas claro acerca de tus objetivos, el propósito de cada tarea y el alcance mínimo que debe tener para poder avanzar sin caer en el perfeccionismo ni en la mediocridad. 

Asigna un tiempo límite a cada actividad para poder lidiar con la procrastinación. Esto te va a forzar a mantenerte enfocado en terminar cada una de tus actividades con ese marco de tiempo establecido.

El Soñador

Si, todos disfrutamos creando e ideando planes de aquello que queremos lograr. Estas suelen ser habilidades necesarias para la gente emprendedora e innovadora. Sin embargo el procrastinador soñador se queda pensando y generando ideas increíbles, pero no mucho tomando acción sobre ellas.

Está bien ser creativo, pero puede ser difícil terminar las tareas si te quedas solo pensando en lo que podría ser. Lo ideal para que no caigas en este círculo de idear sin tomar acción es que desgloses detalladamente cada actividad en pequeñas tareas. Por ejemplo, si quieres leer un libro de 100 páginas, enfócate en leer una página a la vez. 

Objetivos SMART para Perfeccionistas y Soñadores

Muchas veces, cuando definimos nuestros objetivos, la falta de concreción de los mismos, así como de un plazo para alcanzarlos y de una hoja de ruta a seguir pueden suponer perder el foco y terminar por no conseguirlos. Este es uno de los temas centrales que toco en el curso los Pilares del Emprendimiento para poder generar un plan de acción efectivo.

Para todas las áreas de un proyecto, empresa, emprendimiento o negocio se trabaja en base a objetivos. A priori, esta es una cuestión difícil de definir, pero que resulta de gran utilidad, especialmente gracias al establecimiento de objetivos SMART.

  • S de ESPECÍFICO: Aquí entre más detallado mejor. Este es el inicio de todo así que debes poner un gran empeño y cuidar los detalles. Lo importante es resolver cuestiones como “qué, cuándo, cómo, dónde, con qué, quién” Entre más información logres aportar más fácil será conseguir la meta ya que definir el camino para llegar hasta ella será mucho más sencillo. Este punto te dejará ver si cuentas con los recursos suficientes o necesitas algo extra para llegar a la meta general.
  • Measurable (medible): como dijo William T. Kelvin: “Lo que no se mide, no se puede mejorar”. Eso ocurre con los objetivos. Estos deben estar unidos a un valor numérico. Debes tener forma cuantitativa de medir que efectivamente lo has logrado. 
  • Achievable (alcanzable): en este punto hay que ser honesto. Se trata de que los objetivos que fijes sean ambiciosos, pero también que sean posibles. Todos queremos ser los primeros en lograr algo y esa sensación puede ser un motivante para algunas personas, sin embargo, establecer metas prácticamente imposibles puede hacer que el equipo deserte para evitar frustraciones. 
  • Realistic (realista): relacionado con el punto anterior, se trata de establecer objetivos que puedas alcanzar con los recursos, tanto humanos como materiales, con los que cuente tu marca. Para definir un objetivo realista debes medir el alcance de tu potencial y de aquellas personas que estarán contigo. También debes estar consciente de los recursos que tienes para lograrlo.
  • Time-related (acotado en el tiempo):  Quizá este es uno de los factores más importantes que determinan si se cumple o no un objetivo. Si no le pones un tiempo de comienzo y uno de finalización, lo más probable es que nunca lo logres. Agendar y ponerle tiempo al objetivo te ayudará a saber si lo que estás haciendo es lo óptimo para llegar a la meta en el tiempo, o quizá sería mejor si le das un poco más de velocidad.

El evasivo

Quién no ha dado largas a algo solo intentando escapar de las responsabilidades. Lo cierto es que por mucho que corramos siempre nos van a alcanzar y de la peor manera: al borde del colapso.

Para la persona evasiva las preocupaciones son lo suficientemente aterradoras como para tomar acción en las tareas que sienten que no pueden o no quieren manejar. Preferiría apagar el trabajo que ser juzgado por otros al cometer errores.

Lee sobre la Matriz FODA y cómo utilizarla en tu Emprendimiento

Para salir de esto es importante que te enfoques en la “peor” tarea que tienes por delante y salgas de ella lo más pronto posible. Chequea cual es tu hora más productiva para hacer aquello que consideras más retador. Esto te dará una sensación de logro y te ayudará a construir un “momento” para un gran y productivo día.

El siempre ocupado

Quien no conoce a una persona que está siempre ocupada pero que al final no entendemos mucho que hace con su tiempo. Si esa persona eres tú tienes que leer lo siguiente.

El siempre ocupado tiene problemas escogiendo qué hacer con su tiempo, suelen posponer actividades y le cuesta la toma de decisiones acertadas con respecto al manejo del tiempo. Es importante identificar la diferencia entre hacer cosas importantes y hacer cosas urgentes. Lo mejor es que te concentres en priorizar tus tareas, sobre todo aquellas que tienen mayor impacto en lo que realmente es importante para ti conseguir

Una pequeña guía de cómo priorizar:

Si te identificas con el evasivo o el siempre ocupado, aprender a priorizar y ejecutar puede ser tu mejor aliado para evitar la procrastinación. 

Haz una lista con todas las tareas y actividades que necesitas realizar y ordénalas en una de estas cuatro categorías:

  1. Cosas que no quieres hacer y no necesitas hacer.
  2. Cosas que no quieres hacer pero que necesitan ser hechas.
  3. Cosas que quieres hacer y qué necesitas hacer.
  4. Cosas que quieres hacer pero no necesitan hacerse.

De esta forma puedes chequear tus prioridades. Inicia con aquellas cosas que son más urgentes y avanza con aquellas que son más importantes en la consecución de tus metas futuras.

Optimización del Tiempo para mejorar la Productividad

Ya sea que tengas un empleo fijo, seas autoempleado, freelance o estés adentrándote a las aguas de tu propio emprendimiento el manejo del tiempo es siempre un factor fundamental para…

Sigue leyendo 

El creador de crisis

Puede que estés identificando con uno o varios de los tipos de procrastinadores, y es que evidentemente todos tienen algo en común: dejan sus responsabilidades para después. La clave esta en saber POR QUÉ, es decir, qué sentimientos o emociones te llevan a hacerlo.

Como todos los creadores de crisis dejan todo para último momento, pero ellos suelen decir una frase clave que te hará identificarte o no con mayor facilidad.

“Trabajo mejor bajo presión”

Y si, si te genera algo de emoción ir a contra reloj para hacer tus actividades, y crear momentos de adrenalina quizás no tengas que buscar en otro lado. Tu eres el autentico creador de crisis.

El problema es que vivir al borde del colapso puede traerte serios problemas de salud y por supuesto un margen de error mínimo en cuanto a no tener mucho tiempo para solventar los imprevistos. Es por esto que jugar con tu mente para crear pequeños espacios de máxima concentración y con tiempo bien definidos puede ser la solución a tu problema.

Método Pomodoro

Paso 1: Escoge una tarea, recuerda que durante este tiempo solo podrás enfocarte en esa única tarea.

Paso 2: Coloca el cronómetro por 30 minutos.

Paso 3: Durante los próximos 30 minutos apaga todo tipo de distracciones

Paso 4: Cuando el tiempo se agote deja de trabajar en esa tarea.

Paso 5: Toma un descanso corto que no exceda de los 5 minutos.

Paso 6: Luego de 4 rondas toma un descanso mucho mas largo al rededor de 15 a 30 minutos antes de iniciar nuevamente con el proceso.

Herramientas para Potenciar tu Negocio y Tus Proyectos


4 comentarios sobre “5 tipos de Procrastinadores y su cura ¿Con cuál te identificas?

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s