¿Debo dejar mi empleo para emprender? Tres consideraciones antes de tomar esta importante decisión.

Emprender es probablemente una de las palabras de moda de los últimos años. La “cultura emprendedora” ha despertado en muchos la curiosidad y la esperanza de ser dueños de su propio tiempo, dinero y decisiones.

Por desgracia, en medio de estrategias publicitarias, se ha buscado minimizar los riesgos y esfuerzos inherentes de emprender, haciéndolo ver como un camino en línea recta hasta el éxito .

A su vez se ha desprestigiado el empleo como fuente de ingreso. Si bien cada fuente de ingresos tiene sus ventajas y desventajas debemos tener muy claro qué habilidades necesitamos desarrollar para aumentar nuestras probabilidades de éxito sea cual sea la actividad que nos genera dinero.

Si de emprender se trata, el temor de no tener una fuente de ingresos estable, que nos permita cubrir nuestro costo de vida mes a mes puede ser una importante razón por la cual no te animas a desarrollar tu negocio. Sin embargo este viaje no tiene por qué ser tan riesgoso y traumático como parece.

Si bien cada fuente de ingresos tiene sus ventajas y desventajas debemos tener muy claro cuáles habilidades necesitamos desarrollar para aumentar nuestras probabilidades de éxito

¿Debo dejar mi empleo para emprender?

La respuesta mas directa y corta a esta pregunta es un rotundo NO. Dejar tu empleo para emprender no es imprescindible, sólo es una opción. Un camino más para llegar a un fin.

Hace poco leía en un blog que recomendaban al emprendedor enfocarse 100% en el emprendimiento, por lo que tener un empleo en paralelo sería perjudicial. Yo solo pensaba en lo irresponsable que sería aconsejar esto de forma genérica.

Me atrevería a decir que la mayoría de las personas no se encuentran financieramente preparadas para asumir sus propios costos de vida en paralelo con los costos de un emprendimiento sin tener ninguna fuente de ingreso medianamente segura.

Esto se traduce en que una persona que deje su empleo y se lance al agua para iniciar su propio negocio probablemente fracase por problemas de flujo de caja.

No digo esto a la ligera, los números respaldan esta opinión. Una de las principales razones por la cual los emprendimientos fracasan es por problemas en el manejo del dinero, o mejor dicho por su incapacidad de tener liquidez.

En palabras mas sencillas, si tu emprendimiento no genera más dinero de lo que egresa no podrás mantenerlo a flote. Ni para pagarte un sueldo ni para mantener el negocio.

De esta forma dejar tu trabajo no es una decisión al azar ni meramente emocional, sino una opción que te puedes permitir dependiendo de dos factores:

  • Tu solidez financiera.
  • La solidez de tu emprendimiento.

Un abrebocas a los Cuatro Cuadrantes del Flujo de Efectivo de Kiyosaki

Todo esto nos lleva a analizar las cuatro maneras que –según Kiyosaki– tenemos para generar ingresos. El autor lo divide en cuatro cuadrantes y explica que para estar en cada uno de ellos debemos pensar y actuar de manera diferente. Estos cuadrantes son:

  • Empleado
  • Auto Empleado
  • Dueño de Empresa
  • Inversionista

El lado izquierdo del cuadrante implica un esfuerzo físico y mental de tu parte para poder generar ingresos, mientras que el derecho habla de poner el dinero a trabajar para ti.

Al contrarío de lo que puede pensar la mayoría; lo común es  que los emprendedores se ubiquen como auto empleados o al menos como “empleados de su propia empresa” y no como dueños de empresa.

Para ser dueño de empresa – explica kiyosaki- deberías poder pasar mas de un año sin participar en tu negocio  y que este continúe generando igual o mejores resultados que cuando tu estas allí.

De aquí que muchos lleguen a frustrarse en su intento de renunciar a su empleo buscando mas dinero y mas tiempo cuando se encuentran con un arduo trabajo sin días libres y, en inicio, de baja remuneración.

Te puede interesar leer sobre los objetivos profesionales, cómo establecerlos y cumplirlos

Evidentemente mi idea no es evitar que emprendas, mucho menos asustarte con la decisión de dejar tu trabajo. El único objetivo es colocar los pies sobre la tierra para saber con qué nos vamos a encontrar al tomar tan importante decisión.

De esta manera es clave saber cuáles son los motivos que te llevan a dejar tu trabajo y las expectativas que tienes al momento de emprender.

Dejar tu Empleo para Emprender no es el único camino

Basándome en las enseñanzas que nos deja el libro de los cuatro cuadrantes, podemos tener los pies firmemente plantados en más de una sola manera de generar ingresos. Esto nos permite no solo diversificar nuestras fuentes de ingresos sino también protegernos de imprevistos y crisis que puedan afectar a uno de ellos.

En el caso de emprender un negocio inicialmente puede ser muy volátil y sus resultados casi impredecibles. Por lo que si bien en el mediano y largo plazo puede ser la mejor decisión que tomes en tu vida, en el corto plazo tener un respaldo puede darte la tranquilidad necesaria para tomar decisiones con la cabeza fría o no por la necesidad de generar dinero a como de lugar.

Sobre todo si tienes responsabilidades propias o familiares es importante no dejar esta decisión a la ligera ya que las consecuencias pueden afectarte a ti y a otros. Además en la mayoría de los casos podemos iniciar un emprendimiento en paralelo con nuestro empleo si hacemos un bueno uso de nuestro tiempo.

Al contrario de lo que puede pensar la mayoría; lo común es  que los emprendedores se ubiquen como auto empleados o al menos como “empleados de su propia empresa” y no como dueños de empresa.

Si necesitas un empujón para gestionar mejor tu tiempo y animarte a empezar sin tener que renunciar de buenas a primeras te recomiendo que leas nuestra guía para armar un plan de acción o mejor aún esta entrada sobre la optimización del tiempo para mejorar la productividad.

Algo que me ha ayudado a mi (y a al) es utilizar la matriz de Covey y separar nuestros tiempos de trabajo en bloques de máxima concentración. Por esta razón nos vimos motivados a incluirlo en nuestra caja de herramientas gratuitas; sabiendo la diferencia que puede hacer en la manera en la que utilizamos nuestro tiempo con propósito

Ahora bien, los motivos que te llevan a emprender muchas veces están ligados a una fuerte insatisfacción laboral, objetivos profesionales y personales específicos, proyectos de vida o tu propio ikigai; es por esto que quizás para ti mas temprano que tarde, renunciar suena como una meta por cumplir.

Además si tu emprendimiento se convierte en todo un caso de éxito y demanda cada vez mas tu atención y enfoque es probable que valga totalmente la pena dedicárselo. Es por eso que estar preparados para esta decisión es fundamental en pro de atenuar los riesgos.

Cuando NO dejar tu trabajo para emprender

  1. Necesitas Dinero: Por muchas ganas que le pongas a tu emprendimiento, en la mayoría de los casos, no vas a generar el dinero suficiente para vivir en los primeros meses (incluso en el primer año). Por lo tanto, si te quieres ir de tu trabajo porque necesitas MAS dinero lamento decirte que esta decisión puede jugarte una mala pasada.
  2. No quieres trabajar tanto: Como explicaba unas líneas arriba, ser emprendedor no es ser dueño de empresa. En inicio todos los emprendedores pasamos por esa fase de “toderos” en donde nos capacitamos en diferentes áreas de un negocio para poder crear la estructura necesaria y sostenerla mientras que los ingresos se vuelven suficientes para ir agregando personas a nuestro Team.
    Por lo tanto emprender, al menos en sus inicios, consiste en un arduo trabajo físico y mental, incluso aun mas estresante que tu empleo.
  3. No has pasado el filtro de los tres elementos que están al final de este post. Que justamente se basan plantear tu solidez financiera personal y la solidez financiera mínima de tu negocio.

Me atrevería a decir que la mayoría de las personas no se encuentran financieramente preparadas para asumir sus propios costos de vida en paralelo con los costos de un emprendimiento sin tener ninguna fuente de ingreso medianamente segura.

Definitivamente quiero Emprender ¿En qué momento dejar mi empleo?

Uno de los mayores miedos a la hora de emprender es dejar a un lado esa sensación de seguridad que nos da el recibir un pago cada mes. Lanzarnos al  agua sintiendo que arriesgamos todo puede llegar incluso a paralizarnos.

Sin embargo, el proceso de transición entre ser empleado a ser un emprendedor puede ser mucho mas agradable y seguro cuando nos planificamos para ello. Para esto debes preparar los siguientes tres elementos antes de dar este gran paso:

Ten al día tu fondo de emergencia:

El fondo de emergencia es un dinero que dejamos aparte para hacer frente a imprevistos, como por ejemplo quedarnos sin nuestra fuente de ingresos.

El monto recomendado para este fondo es de entre 3 a 6 meses de tus gastos mensuales, esto te ayudará a tener un respaldo y sobrevivir en caso de que tu emprendimiento no pueda generarte ingresos lo suficientemente rápido o que tus estimaciones no fuesen muy acertadas.

Realiza proyecciones realistas sobre tu emprendimiento:

No debes dejarte llevar por la euforia y el optimismo a la hora de proyectar el retorno de tu emprendimiento. Unos cálculos realistas nos darán la información necesaria para saber en qué momento el negocio podrá generar lo que necesitas para vivir de él.

Lo primero que deberías proyectar es tu flujo de caja para los próximos 12 meses. Es decir, los ingresos y los egresos estimados, de modo que puedas determinar si te será factible hacer frente a tus obligaciones con el dinero que genere tu proyecto.

Para realizar estas proyecciones necesitas calcular algunos datos importantes. Debo decirte que si no estas en la capacidad de hacerlo es un indicador de que te faltan varios pasos por delante. Conocer el costo de producción de tu bien o servicio, tus gastos fijos y variables, el precio de venta al público, tu punto de equilibrio y algunos factores mas es fundamental para tomar decisiones oportunas.

De todo esto te hablo en mi curso el ABC de las Finanzas para Emprendedores, en donde además tienes los formatos para llenarlos con toda la información de tu proyecto. Incluso puedes probar dos de estos formatos que te deje de manera gratuita en la caja de herramientas.

(Revisa el Programa Emprende en donde podrás tener 5 cursos, más el curso bonus de Canva para emprender)

Ponte un sueldo:

Es esencial entender que una vez que dejamos nuestro empleo para trabajar en nuestro emprendimiento somos los empleados de nuestra propia empresa. Por lo que al igual que en nuestro trabajo, necesitamos un sueldo acorde a las tareas que realizamos.

Esto va a permitirnos separar las finanzas del proyecto de las finanzas personales, además permite establecer nuestra estructura de costo que nos lleva a asignar un precio justo a nuestro producto o servicio.

Establecer un valor justo por nuestro trabajo es fundamental para poder ofrecer en un futro a los nuevos integrantes del equipo un sueldo, sin que esto nos afecte en la rentabilidad o en el costo de producción.

Este sueldo lo debes incluir en tu proyección de flujo de caja para, nuevamente, conocer si podrás hacer frente a tus obligaciones mes a mes.


Una vez que logres cubrir estos tres puntos estás listo para asumir el reto de emprender sin el temor de decirle adiós a tu antiguo trabajo, es por esto que adquirir habilidades para administrar de manera eficiente el dinero personal y de tu emprendimiento es esencial.

Me gustaría conocer tu experiencia emprendiendo y si hiciste uso de alguna estrategia en particular antes de dar este gran paso.

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