Lo que necesitas saber para construir tu Libertad Financiera

Ante un mundo tan demandante y con tanta competencia profesional, nos enfocamos en trabajar más para generar más ingresos.

Irónicamente, al trabajar más terminamos sacrificando el tiempo para disfrutar de esos resultados, así como el tiempo en familia, los intereses personales, espacios de socialización y más.

¿Te imaginas recibir ingresos sin hacer absolutamente nada?

No es que sea publicidad engañosa ni dinero fácil, se trata del resultado de un trabajo previo de inversiones y buenas decisiones. Trabajo que mientras antes iniciemos mejor.

El problema radica en el sistema que utilizamos para generar ingresos. En él intercambiamos tiempo por dinero. Pero el tiempo es un recurso limitado, por lo que también limitamos nuestra capacidad de generar ingresos.

Y lo que es peor aún, nuestro costo de oportunidad es muy elevado, ya que el tiempo que ocupas en tu trabajo no lo puedes utilizar en nada más.

Seguramente te preguntarás ¿Si no intercambio tiempo por dinero que otro sistema puedo adoptar?

Justo eso es lo que vamos a aprender a continuación, presta mucha atención.

¿Qué es la Libertad Financiera?

Crear Libertad Financiera es cómo sembrar una planta. Debemos abonar poco a poco la tierra para cosechar los frutos.

La Libertad Financiera o Independencia Financiera es la capacidad que tiene una persona para poder vivir de la rentabilidad de sus inversiones o de los ingresos procedentes de sus activos.

En otras palabras, se es cada vez más independiente desde el punto de vista financiero mientras menos dependas de tus sueldo o salario para vivir y tus gastos sean cubiertos por tus inversiones o ingresos pasivos.

De esta manera lo que estamos haciendo es dejar de intercambiar tiempo por dinero. Lo cual nos da una ventaja sobre la mayoría de las personas.

No necesitamos trabajar activamente para cubrir nuestros gastos y podemos dedicarnos a lo que es realmente importante para nosotros: nuestra pasión, vocación, tiempo en familia, viajes y demás.

Esto nos lleva a la pregunta del inicio:

¿Si no intercambio tiempo por dinero que otro sistema puedo adoptar? ¿De qué otra manera puedo generar ingresos?

Robert Kiyosaki, quien popularizó el término de Independencia Financiera o Libertad Financiera, en su libro “El cuadrante del Flujo de Dinero” nos habla de dos elementos que podemos tomar en cuenta: El TOG y el DOG.

  • TOG: Tiempo de Otra Gente
  • DOG: Dinero de Otra Gente

La verdad yo agregaría el MPD: Mi propio dinero.

El TOG y el DOG nos ayudan a generar sistemas que funcionen por sí solos sin necesidad de que nosotros trabajemos para el sistema, normalmente siendo el dueño del sistema (llámalo empresa si quieres). Por su parte, utilizar tu Propio Dinero para generar más dinero, es la clave del inversionista.

Pero no demos tantas vueltas, la respuesta a esta pregunta está englobada en un simple término: Ingresos Pasivos.

La clave de la Independencia Financiera

La estrategia para dejar de intercambiar tiempo por dinero es crear un sistema diversificado de ingresos pasivos que, funcionando en modo automático o casi-automático, te aporte ingresos recurrentes y constantes sin necesidad de estar presente en forma física (o mental).

Un ingreso pasivo es aquel que, una vez hecha tu inversión inicial, genera rendimientos sin que debas trabajar activamente por ellos. Es decir, una vez que ha sido creado el mecanismo, el ingreso se recibe de forma constante y periódica sin necesidad de hacer nada más.

Ahora bien, como te comentaba más arriba, mientras menos dependas de tu trabajo para cubrir tus gastos, más independiente eres desde el punto de vista financiero.

Esto da por sobreentendido que la Libertad Financiera es una escala y no un valor absoluto y de aquí nacen los niveles o grados financieros.

Antes de enseñarte los cinco niveles de la Libertad Financiera debes saber que existen diversas maneras de clasificarlos (hay quienes lo mantienen en 3, otros en 4 y otros en 5 niveles) y esto es muy poco relevante.

Lo importante es saber cómo pasar de un nivel al otro tomando buenas decisiones.

Niveles de Libertad Financiera

Hay muchas maneras de clasificar los niveles de la libertad financiera, lo importante en todo caso es identificar en dónde estamos y hacia dónde vamos; pero sobre todo cómo avanzar a través de cada nivel hacia el siguiente.

  1. Supervivencia: Es el nivel financiero más bajo. Se trata de aquellas personas que poseen una sola fuente de ingresos. Por lo general el sueldo de su trabajo. El cual solo le permite cubrir los gastos más necesarios, esos que corresponden a sus necesidades básicas.

    Si te identificas con este nivel es importante que trabajes activamente por salir de él.

    Por lo general una persona que se encuentra en modo supervivencia tienen un margen de acción muy pequeño ante emergencias, con altos niveles de ansiedad y de estrés provocado precisamente por su falta de planificación financiera y las consecuencias que esto acarrea.
  1. Estabilidad: El nivel mínimo al que deberíamos aspirar para encontrarnos relativamente tranquilos a nivel financiero, sobre todo por ser el punto de partida hacia un mejor bienestar económico futuro.

    Si estás en este nivel es porque ya has logrado armar una reserva de tres a seis meses de tus gastos mensuales, eso que llamamos Fondo de Emergencia.  Y a pesar de que probablemente continúes dependiendo de tu sueldo para vivir has planificado tus gastos y priorizado tu capacidad de ahorro dentro de tu estrategia financiera.

    En definitiva, este nivel es la base para comenzar a construir un plan de acción que nos lleve hacia los siguientes niveles de independencia financiera.
  1. Seguridad: En este nivel empezamos a darle la importancia que merece el elemento clave de la libertad financiera: Las Inversiones y los Ingresos Pasivos.

    Aunque aún necesitas de tu sueldo para poder vivir, ahora sabes la diferencia entre adquirir activos y adquirir pasivos. Lo importante es que aproveches este impulso para seguir creciendo y no caer en una zona de confort.

    Mi recomendación en este punto es clave: Invierte en educación sobre vehículos financieros diversos donde puedas entrar para generar más ingresos de manera diversificada.
  1. Libertad financiera: La meta que la mayoría de nosotros nos proponemos, desde un punto de vista realista y alcanzable. Tus ingresos pasivos, es decir, la renta de tus inversiones y negocios son suficientes para mantener tu estilo de vida.

    Trabajar de manera activa no es una necesidad para ti. Hacerlo por vocación ya es tu decisión, pero en definitiva no estás obligado por dinero.

    La libertad financiera no está fundamentada en generar ingresos extraordinarios de manera pasiva, sino más bien suficientes. De esta manera es una combinación entre mantener tus ingresos y tus gastos a margen.

    Si te encuentras en este nivel pero quieres aumentar tu nivel de vida (o en otras palabras, tus gastos) te recomiendo que primero te encargues de aumentar tus ingresos en una proporción mayor a tus egresos.
  1. Abundancia Financiera: Finalmente el máximo grado de libertad financiera. Los llamados ingresos pasivos son tan abundantes que cubren ampliamente tu coste de vida.

    Este excedente de ingresos puedes destinarlo a la reinversión, a jugadas mas arriesgadas, o en ocasiones a algún lujo adicional. En definitiva la mejor posición financiera en la que puedes estar.

    Es importante que entiendas que estos niveles financieros no tienen relación con la cantidad de dinero que poseas. Se puede tener muchísimo dinero y aun así estar en modo Supervivencia. 

    Por otra parte, se podría tener una vida más modesta y conseguir libertad financiera. En la mayoría de los casos la cantidad de ingresos no es determinante, sino la administración de estos ingresos.

Pasos para construir Libertad Financiera

Ya que conoces lo esencial en torno a la Independencia Financiera, qué es, por qué es importante, cúal es su núcleo y sus niveles, vamos a conocer algunos consejos claves para construirla progresivamente:

Reconcíliate con el dinero

Hay muchos paradigmas que giran alrededor del dinero. Estos los hemos aprendido desde pequeños o a lo largo de nuestras experiencias en nuestra vida de adultos. Lo cierto es que las creencias limitantes que tenemos sobre el dinero son unas de las principales barreras que nos impiden conseguir un bienestar económico.

Pensamientos como “el dinero es malo” “la gente que tiene mucho dinero es porque ha hecho cosas ilegales” “eso del dinero no es para mi” “soy muy malo en los negocios” o “hay que tener dinero para hacer más dinero” son apenas unas pocas frases que escucho con regularidad.

Lo cierto es que no podemos tomar acción sobre algo que no nos creemos capaces y merecedores.

Si quieres un empujón busca historias de éxito, de personas que empezaron con poco y cómo con la actitud adecuada, algunas capacidades y un toque de suerte lograron llegar lejos. 

Estas historias no solo están en libros, busca en tu país, en tu ciudad o entre tus allegados historias tangibles y rodéate de nuevos y mejores puntos de vistas.

Vive por debajo de tus Ingresos:

Este es el primer paso para avanzar en nuestras finanzas personales. El excedente de dinero (que solo se consigue cuando tus gastos son menores a tus ingresos) es lo que necesitas para poder ahorrar, comprar activos, hacer inversiones y en general, producir más ingresos.

El primer objetivo financiero que necesitas conseguir con este excedente de dinero es construir tu fondo de emergencia. De tres a seis meses de tus gastos fijos mensuales que te ayudarán a sobrellevar la situación en caso de algún escenario imprevisto.

Segundo empieza a ahorrar para adquirir activos o inversiones. Mi recomendación en cuanto a ahorros es simple: Colócale un Nombre y un Apellido a tu ahorro.

Se nos hace muy difícil mantener la disciplina en algo que no vemos, o en donde no tenemos un norte claro.

Así que luego de que tu Fondo de Emergencia esté listo, ve por ahorros con nombres como  “Para abrir mi cuenta de inversiones” “Para comprar la maquinaria que necesito” “Para invertir en automatizar mi sistema de ventas” “Para el curso que necesito hacer”.

Tú sabrás cuales son las prioridades, el punto es que al tener claro el para qué de tus ahorros te verás más motivado a sacrificar pequeños gustos de hoy por mejores premios futuros.

Educación Financiera:

La mejor inversión que puedes hacer es en ti mismo. Si, por muy trillado que suene, la inversión adecuada en tus conocimientos es lo que te permitirá tener la capacidad de aprovechar verdaderas oportunidades.

Una de las reglas básicas en las inversiones y en los negocios en general es que no entres (o no inviertas) en lo que no entiendes. Porque cuando no entendemos el juego que estamos jugando, probablemente terminaremos perdiendo.

Salvo que tengas un golpe de suerte. Pero eso no se repite muy frecuentemente.

Cuando me refiero a educación no hablo de ir a las Universidades más costosas o terminar haciendo decenas de doctorados.

La educación real, esa que es efectiva, tiene muchas caras. Normalmente está basada en hábitos y en un hambre voraz por aprender. En otras palabras, nace de la humildad de reconocer que siempre hay nuevas cosas por aprender y querer aprenderlas.

De este modo, priorizar tu educación en parte puede referirse a realizar profesionalización según sea tu campo. Pero también se trata de conseguir mentores, adoptar el hábito de la lectura, probar con el ensayo y error (esto es clave, siempre), rodearte de personas que te complementen y tengan la misma determinación por ser mejores.

Digamos que es un estilo de vida.

Sin ánimos de alargarme tanto. Para conseguir tu libertad financiera necesitarás educarte profundamente en habilidades no solo técnicas, sino de negocio, liderazgo, ventas, administración y finanzas. Además en los diferentes vehículos de inversión que estén a tu alcance y se adapten mejor a tus necesidades.

Factor Tiempo – La Magia del Interés Compuesto:

Las personas subestiman el poder del tiempo. Hoy en día cuando todo gira alrededor de la inmediatez, lo fácil y lo simplista se hace más difícil todavía entender que los buenos resultados llevan tiempo.

Piensa en esto ¿Cuántas veces dejaste de intentar algo que te propusiste porque sentiste que la meta se veía increíblemente lejos?

Ahora respondete ¿Dónde estarías hoy si no hubieses parado, o si en efecto hubieses empezado ese mismo día?

Es ingenuo pensar que la suma de nuestro esfuerzo es lineal. En el mundo real 2 + 2 no es igual a 4. Esto es gracias al interés compuesto.

Pero tranquilo que no voy a caer en las fórmulas más odiadas que seguro viste al menos en Matemática Financiera. Realmente a lo que quiero llegar es que con el tiempo, las buenas decisiones se vuelven mejores (y si, las malas también empeoran)

Te voy a dejar un ejemplo en las inversiones donde es muy visible la magia del interés compuesto:

  • Invertir 100$ con un rendimiento del 10% te dará un resultado de 110$. Tu rendimiento total será del 10%
  • Invertir 100$ con un rendimiento del 10% mensual por un período de 12 meses  es igual a 313,84$. El rendimiento real de tu inversión no es 10%, tampoco 120% (10% x 12 meses) sino del 213% todo gracias al interés compuesto.

Este ejemplo lo puedes llevar a muchas otras áreas menos tangibles de tu vida. Como que mientras más lees sobre un tema menos te cuesta comprender sobre el mismo y más fácil te será unir puntos que antes no podrías relacionar.

O que al hacer ejercicio constantemente tu avance es exponencial, tu energía se incrementa, tu resistencia mejora.

O como cuando adoptas buenos hábitos estos influyen en tantas áreas de tu vida que la mejora no se limita a sólo el hábito que decidiste adoptar.

Todo esto gracias al tiempo, la constancia y al interés compuesto.

Diversificación de flujo de dinero:

Digamos que ya hiciste las paces con el dinero, que además tienes excedente de dinero y tu fondo de emergencia está al día. Te has educado sobre algunos vehículos financieros que pueden darte entrada al increíble mundo de los ingresos pasivos, incluso ahora estás trabajando en crear tu propio sistema. Pero te surge una gran duda…

¿Dónde debo colocar mi dinero? ¿Qué inversión elijo? ¿Debería invertir en la bolsa de valores o en un negocio en específico? ¿Rento un departamento o entro en un Fondo indexado?

La respuesta es: TODO LO QUE SE AJUSTE A TU PERFIL ES VÁLIDO.

Diversificar tu flujo de dinero es básicamente no depender de una sola fuente de ingresos. Por el contrario, mientras más fuentes de ingresos tengas más robusta y sólida será tu estabilidad financiera.

Este concepto nace de la premisa de “no coloques todos los huevos en la misma canasta” porque si la canasta se cae probablemente todos los huevos se rompan. 


Espero que estés listo para empezar a planificar tu camino hacia la Libertad Financiera. Si quieres algunas ideas sobre cómo generar ingresos pasivos déjame tus comentarios.

2 comentarios sobre “Lo que necesitas saber para construir tu Libertad Financiera

    1. Jajaja Estoy segura de que vas por buen camino Ricardo! Recuerda que conseguirla no es tan complejo como pensamos. Siempre que logremos un equilibrio entre nuestros gastos y nuestros ingresos. Sobre todo con mucha disciplina y postergando la gratificación. Un Saludo!

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